Gemma Marfany y el lado humano de la genética

Gemma Marfany sonríe con el pelo rubio ondulado y una chaqueta burdeos. El fondo es un jardín verde y borroso.

Escrito por

César Prieto

Publicado el

21 sept 2026

Índice

Cuando una familia recibe un diagnóstico relacionado con una enfermedad hereditaria, descubre que la genética no termina en un informe de laboratorio: también plantea preguntas médicas, legales y éticas. Gemma Marfany ha construido su trayectoria precisamente en ese punto de encuentro entre investigación, docencia y divulgación científica. Aquí reúno los datos esenciales sobre su carrera, sus líneas de trabajo y la relevancia de sus aportaciones para entender la genética en España.

Una científica que conecta laboratorio, universidad y sociedad

  • Formación: doctora en Biología y catedrática de Genética de la Universitat de Barcelona.
  • Investigación: genética molecular humana y enfermedades hereditarias de la retina.
  • Trayectoria: desarrollada entre Barcelona, Edimburgo y Oxford.
  • Bioética: trabaja sobre consentimiento, datos genéticos y límites de la biotecnología.
  • Divulgación: combina artículos, libros, conferencias y responsabilidades institucionales.

Gemma Marfany sonríe con el pelo rubio rizado y una chaqueta burdeos. El fondo es un jardín verde y borroso.

Una carrera construida entre la genética y la universidad

Gemma Marfany Nadal nació en Barcelona en 1963 y se doctoró en Biología en la Universitat de Barcelona. Su recorrido académico también pasó por Edimburgo y Oxford, una experiencia internacional que ayudó a ampliar su perspectiva sobre la genética molecular y la investigación biomédica.

Actualmente, la Universitat de Barcelona la presenta como catedrática de Genética, directora del grupo de investigación en Genética Molecular Humana y miembro del Instituto de Biomedicina de la UB. También mantiene vínculos con el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras, conocido como CIBERER.

Ámbito Actividad principal Por qué importa
Investigación Genética molecular humana y enfermedades hereditarias Ayuda a identificar las bases biológicas de trastornos poco frecuentes.
Docencia Genética, genómica, diagnóstico y terapia génica Forma a profesionales que trabajarán con información genética compleja.
Bioética Observatorio de Bioética y Derecho y órganos universitarios Analiza cómo usar los avances genéticos sin ignorar derechos ni riesgos.
Divulgación Artículos, libros, conferencias y medios de comunicación Acerca la genética a personas que no tienen formación científica.

A mi juicio, esta combinación explica mejor su relevancia que un cargo aislado. No se trata solo de una investigadora que publica resultados, sino de una profesional que participa en todo el recorrido del conocimiento genético, desde el laboratorio hasta la conversación pública.

Qué investiga y por qué importa para la medicina

Una parte destacada de su trabajo se centra en las enfermedades hereditarias de la retina, entre ellas trastornos que pueden causar pérdida grave de visión. La investigación estudia qué genes están implicados, cómo alteran el funcionamiento celular y de qué manera pueden confirmarse mediante diagnóstico genético.

En este campo, encontrar una variante genética no basta. Hay que determinar si realmente explica la enfermedad, si aparece en otros miembros de la familia y qué consecuencias puede tener para el seguimiento médico. Por eso resultan importantes los modelos celulares y animales, que permiten estudiar el efecto de una mutación antes de plantear posibles estrategias terapéuticas.

También conviene separar investigación y asistencia clínica. Que una científica investigue una enfermedad hereditaria no significa que atienda consultas médicas particulares ni que un resultado genético permita predecir por sí solo el futuro de una persona. La interpretación depende de los síntomas, los antecedentes familiares, la calidad de la prueba y el asesoramiento de especialistas.

Su trabajo se relaciona, por tanto, con la medicina personalizada, aunque con una cautela que considero esencial. La información genética puede mejorar un diagnóstico, pero rara vez funciona como una respuesta absoluta y aislada.

Del ADN forense al diagnóstico genético

La trayectoria de Marfany también incluye el estudio del ADN forense, una aplicación de la genética orientada a la identificación de personas y al análisis de parentescos. Ha ejercido como asesora externa de la Comisión Nacional para el Uso Forense del ADN, una responsabilidad que conecta la ciencia con decisiones legales de gran impacto.

El ADN forense y el diagnóstico clínico utilizan herramientas relacionadas, pero persiguen objetivos distintos. En un caso forense, la pregunta puede ser si una muestra corresponde a una persona concreta; en genética clínica, interesa saber si una variante ayuda a explicar una enfermedad y qué significa para el paciente o su familia.

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La importancia de distinguir una coincidencia de una interpretación

Una coincidencia genética puede tener un gran valor probatorio, pero no equivale automáticamente a una explicación médica. Del mismo modo, detectar una variante en un paciente no demuestra siempre que esa variante sea la causa del trastorno. En ambos ámbitos hacen falta criterios técnicos, trazabilidad y protección de los datos.

En 2018 participó en la creación de DBGen, una empresa derivada de la investigación universitaria dedicada al diagnóstico genético de enfermedades oculares. Este paso muestra cómo el conocimiento académico puede trasladarse a servicios aplicados, aunque ese proceso exige controles de calidad, validación clínica y una comunicación clara de las limitaciones.

La bioética como parte de la genética real

Su participación en el Observatorio de Bioética y Derecho y en estructuras de bioética de la Universitat de Barcelona refleja una idea que comparto plenamente: la genética no es solo una cuestión de laboratorio. Cada prueba puede afectar a la intimidad, a familiares que no han sido analizados y, en algunos casos, a decisiones reproductivas.

Entre los asuntos más delicados están los hallazgos secundarios. Una secuenciación puede revelar información distinta del motivo inicial de la prueba, como una predisposición a otra enfermedad. Antes de analizar una muestra, el paciente debería saber qué tipo de resultados podría recibir y qué opciones tendrá si aparece un dato inesperado.

La protección de los datos genéticos merece una atención especial cuando se trata de menores. El consentimiento, el acceso a la información y la posible reutilización de las muestras deben explicarse con precisión. Los test directos al consumidor suelen simplificar demasiado este proceso y, en mi opinión, presentan como sencillo algo que requiere asesoramiento genético y contexto clínico.

La edición genética, las terapias avanzadas y la inteligencia artificial amplían todavía más el debate. La pregunta ya no es únicamente qué podemos modificar, sino quién decide, con qué evidencias y cómo se distribuyen los beneficios y los riesgos. Ahí la aportación de una científica que conoce tanto la biología como la bioética resulta especialmente valiosa.

Una divulgadora que conecta laboratorio y sociedad

La divulgación ocupa un lugar central en su perfil. Ha ejercido responsabilidades relacionadas con la comunicación científica en la Universitat de Barcelona, ha escrito sobre genética en medios como El Nacional y ha participado en libros, entrevistas, programas de radio, televisión y actividades para estudiantes.

Su estilo divulgativo parte de temas cercanos, como el envejecimiento, la herencia, el ADN forense o las nuevas biotecnologías. La dificultad está en hacer comprensible un concepto sin deformarlo. Para mí, ese es su principal mérito: explicar que un gen puede influir en una característica sin convertirlo en un destino inevitable.

Su labor recibió en 2019 la VI Distinción del Claustro de Doctores y del Consejo Social de la Universitat de Barcelona, compartida con el genetista David Bueno. En abril de 2026 obtuvo además un reconocimiento en la primera edición de los Premios Periodísticos y de Divulgación sobre Genética por su trabajo sobre “Humanos mejorados”, un tema que reúne genética, biotecnología, inteligencia artificial y dilemas sociales.

Ese reconocimiento ayuda a entender por qué su figura trasciende el ámbito universitario. La divulgación científica no consiste en eliminar la incertidumbre, sino en mostrar qué sabemos, qué todavía no sabemos y qué decisiones dependen de la sociedad.

Qué conviene retener de su trayectoria

La carrera de Gemma Marfany reúne tres dimensiones que a menudo aparecen separadas: investigación biomédica, formación universitaria y reflexión ética. Su trabajo sobre enfermedades hereditarias de la retina muestra el valor de la genética aplicada, mientras que su actividad divulgativa ayuda a interpretar los avances sin caer en promesas exageradas.

La idea más útil para el lector es sencilla: la genética ofrece herramientas muy potentes, pero su valor depende de cómo se interpreten y de cómo se protejan las personas implicadas. Esa mirada amplia es la que convierte a Marfany en una figura destacada de la genética española contemporánea.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulta a un experto.

Preguntas frecuentes

Su trabajo se centra en la genética molecular humana y, especialmente, en las enfermedades hereditarias de la retina. Estudia los genes implicados, el efecto celular de sus mutaciones y cómo confirmar su relevancia mediante diagnóstico genético.

El ADN forense busca identificar personas o analizar parentescos, mientras que el diagnóstico genético intenta determinar si una variante puede explicar una enfermedad y qué implica para el paciente o su familia. Detectar una coincidencia genética no equivale a demostrar una causa médica.

Encontrar una variante no demuestra por sí solo que sea responsable de un trastorno. La interpretación debe considerar los síntomas, los antecedentes familiares, la calidad de la prueba y la posible presencia de la variante en otros miembros de la familia.

Las pruebas pueden revelar hallazgos secundarios, afectar a familiares que no han sido analizados y generar decisiones sobre reproducción o tratamientos. Por eso deben explicarse previamente el consentimiento, el acceso a la información y la posible reutilización de las muestras, especialmente cuando se trata de menores.

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retina bioética genética molecular enfermedades hereditarias adn forense

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César Prieto

César Prieto

Soy César Prieto, y tengo 3 años de experiencia en el fascinante mundo de la genética, la medicina personalizada y la bioética. Mi interés por estos temas surgió al darme cuenta de cómo la ciencia puede transformar vidas a través de tratamientos adaptados a las necesidades individuales de cada persona. Me apasiona explicar conceptos complejos de manera sencilla, ayudando a los lectores a comprender los avances en estos campos y sus implicaciones éticas. A lo largo de mi trayectoria, he trabajado en la investigación y análisis de información relevante, siempre con un compromiso firme de ofrecer contenido útil, preciso y actualizado. Me dedico a seguir las tendencias actuales y a organizar el conocimiento de forma clara, lo que me permite abordar temas como la edición genética, la personalización de tratamientos médicos y los dilemas éticos que surgen en este ámbito. Mi objetivo es contribuir a un entendimiento más profundo de cómo la genética y la bioética afectan nuestra vida cotidiana.

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