¿Cuántos cromosomas tiene un ser humano y por qué son 46?

Un humano tiene 23 pares de cromosomas: 22 autosomas y 2 cromosomas sexuales (X e Y).

Escrito por

César Prieto

Publicado el

19 sept 2026

Índice

Cuando aparece la duda de cuántos cromosomas tiene un ser humano, la respuesta corta es clara: la mayoría de nuestras células posee 46 cromosomas organizados en 23 pares. En este artículo explico qué significa esa cifra, por qué los óvulos y los espermatozoides tienen solo 23, cómo intervienen la mitosis y la meiosis y qué ocurre cuando existe un cromosoma de más o de menos.

La cifra depende del tipo de célula humana

  • 46 cromosomas es el número habitual en las células somáticas.
  • Están agrupados en 23 pares: 22 pares de autosomas y un par sexual.
  • Los óvulos y los espermatozoides contienen 23 cromosomas.
  • La mitosis conserva el número cromosómico y la meiosis lo reduce a la mitad.
  • Una alteración numérica puede afectar al desarrollo, aunque su impacto depende del cromosoma y del tipo de cambio.

Cariotipos de mujer y hombre, mostrando cuántos cromosomas tiene un humano: 23 pares, 46 en total.

La respuesta básica son 46 cromosomas

En una célula humana típica hay 46 cromosomas, divididos en 23 pares. Un cromosoma de cada par procede de la madre y el otro del padre, por eso cada célula reúne dos copias de buena parte de la información genética.

Los primeros 22 pares se llaman autosomas y contienen genes relacionados con funciones muy diversas. El par 23 corresponde a los cromosomas sexuales, que suelen ser XX o XY, aunque la biología humana presenta otras variaciones cromosómicas y del desarrollo sexual.

Yo suelo insistir en una precisión que evita muchos malentendidos: esta cifra se refiere sobre todo al material genético del núcleo. Los glóbulos rojos maduros, por ejemplo, no tienen núcleo y por tanto no conservan cromosomas. Además, las mitocondrias contienen pequeñas moléculas de ADN propias, pero no forman parte del recuento convencional de 46 cromosomas.

Qué significa tener 23 pares

Decir que una persona tiene 23 pares no significa que todos los cromosomas sean iguales. Cada par está formado por cromosomas homólogos, que contienen genes para funciones similares, aunque pueden presentar variantes diferentes. Esa combinación contribuye a que cada individuo tenga un perfil genético propio.

Grupo Número Función general
Autosomas 22 pares, 44 cromosomas Participan en la mayoría de las funciones y características biológicas.
Cromosomas sexuales 1 par, 2 cromosomas Influyen en el desarrollo sexual junto con muchos otros genes y factores biológicos.
Total habitual 23 pares, 46 cromosomas Constituye el número diploide de la mayoría de las células humanas.

El término diploide describe una célula con dos juegos completos de cromosomas. En cambio, una célula haploide tiene un solo juego. Esta diferencia resulta esencial para que la reproducción sexual no duplique el número cromosómico en cada generación.

Por qué los gametos tienen solo 23 cromosomas

Los óvulos y los espermatozoides no contienen 46 cromosomas, sino 23. Cada uno aporta un juego completo, de modo que al fusionarse durante la fecundación se forma una primera célula con 46 cromosomas, la cifra habitual del embrión.

Esta reducción ocurre mediante la meiosis, un tipo especial de división celular. Durante el proceso también se intercambian fragmentos de ADN entre cromosomas homólogos, fenómeno conocido como recombinación genética. Gracias a ello, los gametos no son copias idénticas y la descendencia recibe combinaciones nuevas.

La meiosis no es completamente infalible. Si los cromosomas no se separan correctamente, puede aparecer un gameto con 22 o 24 cromosomas. Tras la fecundación, esto puede originar una célula con 45 o 47 cromosomas, respectivamente.

Cómo conserva la mitosis los 46 cromosomas

La mitosis permite crecer, reparar tejidos y sustituir células dañadas. Antes de dividirse, la célula copia su ADN. Después distribuye una copia equivalente en cada célula hija, que normalmente conserva 46 cromosomas.

Hay una confusión frecuente con el recuento durante esta fase. Cuando el ADN ya se ha duplicado, cada cromosoma está formado por dos cromátidas hermanas, pero sigue contando como un cromosoma duplicado hasta que esas cromátidas se separan. Por eso no es correcto afirmar que una célula tiene 92 cromosomas solo porque haya copiado su ADN.
  • Mitosis: produce células hijas con el mismo número cromosómico que la célula original.
  • Meiosis: produce células sexuales con la mitad del número cromosómico.
  • Fecundación: combina dos juegos de 23 cromosomas y restablece los 46.

En mi opinión, esta comparación es la forma más sencilla de entender la relación entre cromosomas y división celular: la mitosis mantiene el sistema y la meiosis lo prepara para la reproducción.

Qué ocurre cuando hay cromosomas de más o de menos

El número habitual no es una garantía absoluta de salud, pero una alteración cromosómica puede modificar el desarrollo y el funcionamiento del organismo. Cuando falta o sobra un cromosoma completo, se habla de aneuploidía.

Alteración Cariotipo orientativo Qué representa
Trisomía 21 47 cromosomas Existe una copia adicional del cromosoma 21.
Síndrome de Turner 45,X Falta total o parcial de un cromosoma X en determinadas células o en todo el organismo.
Síndrome de Klinefelter 47,XXY Hay un cromosoma X adicional en el cariotipo habitual.

Estos ejemplos no permiten predecir por sí solos cómo será una persona. El efecto depende del cromosoma afectado, de si la alteración está presente en todas las células y de otros factores genéticos y ambientales. Por eso un resultado cromosómico debe interpretarse con asesoramiento médico y genético, no mediante una lectura aislada de la cifra.

El número no cuenta toda la historia genética

Dos personas pueden tener 46 cromosomas y, aun así, presentar diferencias genéticas importantes. También puede haber cambios estructurales, como pérdidas, duplicaciones o intercambios de fragmentos, sin que cambie el número total.

Existe además el mosaicismo, una situación en la que diferentes grupos de células del mismo organismo tienen cariotipos distintos. En estos casos, una muestra de sangre puede no reflejar exactamente lo que ocurre en otros tejidos.

Por eso el cariotipo es útil, pero no responde a todas las preguntas. Las técnicas de microarrays, FISH o secuenciación pueden aportar información adicional cuando se sospecha una alteración concreta. La elección depende del motivo clínico, del tipo de cambio que se busca y de la muestra disponible.

La cifra correcta depende de la célula que se esté contando

La respuesta más útil es esta: una célula humana somática suele tener 46 cromosomas, mientras que un óvulo o un espermatozoide tiene 23. Algunas células especializadas carecen de núcleo y algunas personas presentan variaciones cromosómicas, así que la cifra debe interpretarse siempre junto al tipo de célula y al contexto.

Comprender esa diferencia ayuda a leer con más criterio un cariotipo, una prueba genética o una explicación médica. El número 46 es el punto de partida, pero la organización, la estructura y la distribución de los cromosomas son las que completan la historia del genoma humano.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulta a un experto.

Preguntas frecuentes

La mayoría de las células somáticas humanas tiene 46 cromosomas organizados en 23 pares. En cambio, los óvulos y los espermatozoides contienen 23 cromosomas cada uno, de modo que la fecundación restablece los 46.

La mitosis produce células hijas que normalmente conservan los 46 cromosomas de la célula original. La meiosis reduce el número a 23 en las células sexuales y también permite la recombinación genética.

La ausencia o presencia de un cromosoma adicional se denomina aneuploidía y puede afectar al desarrollo. Algunos ejemplos son la trisomía 21, el síndrome de Turner con cariotipo 45,X y el síndrome de Klinefelter con cariotipo 47,XXY.

No. Puede haber pérdidas, duplicaciones o intercambios de fragmentos sin cambiar el número total, además de mosaicismo entre distintos grupos de células. Por eso, según el caso, pueden ser necesarias técnicas como microarrays, FISH o secuenciación.

Calificar artículo

Calificación: 4.78 Número de votos: 9

Etiquetas:

gametos mitosis meiosis aneuploidía autosomas

Compartir artículo

César Prieto

César Prieto

Soy César Prieto, y tengo 3 años de experiencia en el fascinante mundo de la genética, la medicina personalizada y la bioética. Mi interés por estos temas surgió al darme cuenta de cómo la ciencia puede transformar vidas a través de tratamientos adaptados a las necesidades individuales de cada persona. Me apasiona explicar conceptos complejos de manera sencilla, ayudando a los lectores a comprender los avances en estos campos y sus implicaciones éticas. A lo largo de mi trayectoria, he trabajado en la investigación y análisis de información relevante, siempre con un compromiso firme de ofrecer contenido útil, preciso y actualizado. Me dedico a seguir las tendencias actuales y a organizar el conocimiento de forma clara, lo que me permite abordar temas como la edición genética, la personalización de tratamientos médicos y los dilemas éticos que surgen en este ámbito. Mi objetivo es contribuir a un entendimiento más profundo de cómo la genética y la bioética afectan nuestra vida cotidiana.

Escribe un comentario