Qué descubrió Margarita Salas y por qué cambió la genética

Retrato de Margarita Salas, científica pionera cuyos descubrimientos revolucionaron la biología molecular.

Escrito por

César Prieto

Publicado el

15 sept 2026

Índice

Cuando se habla de Margarita Salas, casi siempre aparece la misma pregunta: ¿qué descubrió exactamente y por qué su trabajo sigue siendo tan importante para la genética? Sus investigaciones ayudaron a entender cómo se replica el ADN y dieron lugar a una herramienta capaz de amplificar material genético a partir de muestras diminutas. Aquí explico sus principales aportaciones, sus aplicaciones actuales y los límites que conviene conocer para valorar su legado con rigor.

Las claves para entender la importancia de Margarita Salas

  • La polimerasa de φ29 permitió amplificar grandes cantidades de ADN con mucha fidelidad.
  • La replicación del ADN fue el eje central de sus investigaciones sobre el bacteriófago φ29.
  • El codón UAA quedó identificado como una señal de terminación de la síntesis de proteínas.
  • La lectura genética 5’ a 3’ ayudó a aclarar cómo se interpreta la información contenida en el ADN.
  • Sus hallazgos se aplican en genética forense, oncología, arqueología y biotecnología.

Qué descubrió realmente Margarita Salas y por qué importa

Yo separaría sus aportaciones en dos grandes bloques. El primero corresponde a sus trabajos iniciales con Severo Ochoa en Estados Unidos, donde contribuyó a aclarar cómo se traduce la información genética en proteínas. El segundo, y probablemente el más conocido, se centra en el bacteriófago φ29, un virus que infecta bacterias y que se convirtió en un modelo extraordinario para estudiar la replicación del ADN.

Durante su etapa en el laboratorio de Ochoa, Salas participó en investigaciones que ayudaron a establecer que la lectura del mensaje genético avanza en dirección 5’ a 3’. También intervino en la identificación del triplete UAA como codón de parada, es decir, como una señal que indica que la síntesis de una proteína debe terminar.

Puede parecer un detalle muy especializado, pero no lo es. Sin conocer cómo se lee un gen, dónde comienza y dónde termina su traducción, resulta imposible interpretar correctamente muchas mutaciones. La genética médica actual, desde el estudio de enfermedades hereditarias hasta la investigación del cáncer, depende de esa lógica molecular.

La importancia de volver a España

En 1967, Margarita Salas regresó a España junto con Eladio Viñuela y contribuyó a poner en marcha uno de los primeros grupos españoles dedicados a la biología molecular. En una época en la que la investigación española tenía muchos menos recursos y visibilidad internacional, crear una línea competitiva desde Madrid exigía algo más que buenos resultados: hacía falta formar personal, conseguir financiación y construir una cultura de laboratorio.

Ese aspecto suele quedar en segundo plano cuando se repasan sus descubrimientos. Sin embargo, para mí es una de las partes más importantes de su trayectoria. Salas no solo produjo conocimiento, también ayudó a crear las condiciones para que la genética molecular se consolidara en España.

Científica en laboratorio, rodeada de equipos, trabajando en sus descubrimientos. Margarita Salas, pionera en la investigación.

El gran salto fue entender cómo se replica el ADN del fago φ29

El estudio del φ29 permitió descubrir un mecanismo de replicación del ADN especialmente interesante. Salas y su equipo demostraron que el virus utiliza una proteína terminal unida al ADN como punto de inicio para copiar su material genético. Esto rompía con la idea más extendida de que toda replicación debía comenzar necesariamente con un pequeño fragmento de ARN llamado cebador.

La proteína terminal actúa como iniciador y permite que la maquinaria de replicación empiece a construir una nueva cadena de ADN. El hallazgo fue importante por sí mismo, pero además ayudó a comprender que algunos virus animales utilizan mecanismos relacionados. Entre ellos se encuentran virus con relevancia para la salud humana, como ciertos adenovirus y el virus de la hepatitis B.

La polimerasa φ29 y sus propiedades excepcionales

La investigación llevó a caracterizar la ADN polimerasa del φ29, una enzima capaz de copiar ADN con alta fidelidad y de desplazar la cadena que encuentra delante mientras avanza. En términos sencillos, puede fabricar fragmentos muy largos sin desprenderse fácilmente de la molécula que está copiando.

Estas propiedades permiten amplificar una muestra pequeña de ADN miles o incluso millones de veces. El procedimiento suele integrarse en técnicas de amplificación múltiple por desplazamiento de cadena, conocidas como MDA. A diferencia de la PCR, que alterna ciclos de temperatura y suele dirigirse a regiones concretas, la MDA puede trabajar a temperatura constante y resulta útil cuando se quiere obtener una visión amplia del genoma.

Aportación Qué permitió entender o hacer Por qué sigue siendo relevante
Dirección de lectura 5’ a 3’ Aclaró cómo se interpreta el mensaje genético Ayuda a leer genes y variantes con mayor precisión
Codón UAA Identificó una señal de terminación proteica Es fundamental para comprender la expresión génica
Proteína terminal del φ29 Mostró una forma alternativa de iniciar la replicación Amplió el conocimiento sobre virus y replicación del ADN
ADN polimerasa φ29 Permitió copiar grandes cantidades de ADN con alta fidelidad Facilitó análisis genéticos a partir de muestras muy pequeñas

De la investigación básica a la genética aplicada

La gran fuerza del trabajo de Salas está en que una investigación centrada en un virus bacteriano terminó teniendo aplicaciones muy concretas. La polimerasa φ29 se ha empleado para trabajar con muestras escasas o degradadas, algo habitual en laboratorios forenses, estudios de restos antiguos y determinadas investigaciones biomédicas.

Forense y arqueología

Un cabello, una pequeña cantidad de tejido o un resto óseo pueden contener demasiado poco ADN para analizarlo directamente. La amplificación permite generar material suficiente para secuenciarlo y compararlo, aunque el resultado depende mucho de la calidad de la muestra y del control de contaminación.

En arqueología y paleogenética, esta posibilidad resulta especialmente valiosa. Los restos antiguos suelen contener ADN fragmentado y mezclado con material de microorganismos ambientales. La enzima no convierte automáticamente una muestra difícil en una prueba concluyente, pero sí puede hacer posible un análisis que de otro modo sería inviable.

Oncología y análisis genético

En investigación del cáncer, la amplificación de genomas completos puede ayudar a estudiar alteraciones presentes en cantidades reducidas de ADN. También permite trabajar con células individuales o con muestras limitadas, algo útil cuando el material biológico no puede repetirse.

Aun así, conviene evitar una interpretación exagerada. La polimerasa φ29 no diagnostica por sí sola una enfermedad ni sustituye la validación clínica. La amplificación puede introducir sesgos de cobertura, duplicaciones o contaminación, por lo que los resultados deben confirmarse con técnicas complementarias y controles adecuados.

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Por qué no sustituyó completamente a la PCR

Una confusión frecuente consiste en presentar la polimerasa φ29 como una versión superior de la PCR. En realidad, ambas herramientas resuelven problemas distintos. La PCR suele ser más apropiada para detectar una secuencia concreta con rapidez, mientras que la amplificación por φ29 resulta atractiva cuando se necesita recuperar mucho ADN a partir de una cantidad inicial mínima.

En mi opinión, esa diferencia es una de las mejores lecciones de su legado. Una tecnología no tiene que reemplazar a todas las anteriores para ser revolucionaria. A veces basta con resolver de forma brillante un problema que antes limitaba toda una línea de investigación.

Una científica que cambió la investigación genética en España

El impacto de Margarita Salas no se mide solo por una enzima. A lo largo de su carrera publicó más de 350 trabajos, registró varias patentes y formó a investigadores que después ocuparon posiciones relevantes en la ciencia española. Su laboratorio funcionó como una auténtica escuela de biología molecular.

También abrió puertas en instituciones donde la presencia femenina era todavía excepcional. Fue miembro de la Real Academia Española, ingresó en la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en 2007 y recibió la Medalla Echegaray en 2016, siendo la primera mujer distinguida con este reconocimiento.

La patente relacionada con la polimerasa φ29 tuvo además una repercusión económica extraordinaria para el CSIC. Su comercialización generó ingresos importantes y mostró que la investigación básica puede terminar produciendo herramientas de alto valor sin que esa aplicación fuera el objetivo inicial del proyecto.

Este punto me parece especialmente interesante para entender cómo funciona la ciencia. Salas no comenzó buscando una técnica para la policía científica o para la medicina personalizada. Estudió con paciencia un mecanismo biológico concreto, y fue esa comprensión profunda la que permitió que otros desarrollaran aplicaciones posteriores.

La lección genética que deja su trabajo

Los descubrimientos de Margarita Salas muestran que la genética avanza cuando se combinan tres elementos: preguntas básicas bien planteadas, métodos rigurosos y continuidad investigadora. El φ29 no era el virus más famoso ni el objeto más evidente para el público, pero ofreció respuestas que acabaron transformando el análisis del ADN.

Su legado también ayuda a distinguir entre una aplicación prometedora y una prueba definitiva. Amplificar ADN hace posible estudiarlo, pero todavía hay que secuenciarlo, interpretar sus variantes y comprobar que los resultados son reproducibles. Esa cadena de pasos es la que convierte un descubrimiento molecular en conocimiento fiable.

Por eso considero que Margarita Salas ocupa un lugar central entre las figuras de la genética española. Su mayor aportación no fue únicamente descubrir una enzima extraordinaria, sino demostrar que la investigación fundamental puede cambiar la medicina, la biotecnología y la forma en que entendemos la información genética.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulte a un experto.

Preguntas frecuentes

Ayudó a aclarar la lectura genética en dirección 5’ a 3’ e identificó el codón UAA como señal de terminación de la síntesis de proteínas. También descubrió mecanismos esenciales de replicación del ADN del bacteriófago φ29 y caracterizó su ADN polimerasa.

La polimerasa φ29 copia el ADN con alta fidelidad, desplaza la cadena que encuentra delante y puede generar fragmentos muy largos. Se utiliza en amplificación múltiple por desplazamiento de cadena, o MDA, a temperatura constante, mientras que la PCR suele dirigirse a secuencias concretas mediante ciclos de temperatura.

Permite amplificar material genético escaso o degradado procedente de cabellos, tejidos, restos óseos y muestras antiguas. Por eso se aplica en genética forense, arqueología, paleogenética, oncología y biotecnología, aunque los resultados deben controlarse por posibles contaminaciones y sesgos de cobertura.

No. La enzima permite obtener más ADN para estudiarlo, pero no sustituye la secuenciación, la interpretación de variantes ni la validación clínica. En investigación del cáncer puede ayudar a trabajar con muestras limitadas, pero sus resultados deben confirmarse con técnicas complementarias.

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margarita salas bacteriófagos polimerasa φ29 genética forense paleogenética

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César Prieto

César Prieto

Soy César Prieto, y tengo 3 años de experiencia en el fascinante mundo de la genética, la medicina personalizada y la bioética. Mi interés por estos temas surgió al darme cuenta de cómo la ciencia puede transformar vidas a través de tratamientos adaptados a las necesidades individuales de cada persona. Me apasiona explicar conceptos complejos de manera sencilla, ayudando a los lectores a comprender los avances en estos campos y sus implicaciones éticas. A lo largo de mi trayectoria, he trabajado en la investigación y análisis de información relevante, siempre con un compromiso firme de ofrecer contenido útil, preciso y actualizado. Me dedico a seguir las tendencias actuales y a organizar el conocimiento de forma clara, lo que me permite abordar temas como la edición genética, la personalización de tratamientos médicos y los dilemas éticos que surgen en este ámbito. Mi objetivo es contribuir a un entendimiento más profundo de cómo la genética y la bioética afectan nuestra vida cotidiana.

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